Cirsa, el imperio de las tragaperras en España

La compañía Cirsa (Compañía Internacional de Recreativos S.A.) tiene su origen en Terrassa, Barcelona en el año 1978. Su idea principal era crear y administrar maquinaria para juegos de azar y entretenimiento. Luego de ir saliendo de la dictadura franquista que limitaba la expansión del mercado del juego Cirsa se convirtió en una empresa grande de las máquinas tragaperras.

Luego de la década del 80 Cirsa encontró el símbolo que pasó a representarla, la manzana. Ese año la compañía sacó su primer éxito indiscutible, el Super Mini Fruits. Esta era una recreativa con aspecto reducido que tomó una gran popularidad en todo el país.

Luego de crear y colocar 700 modelos de sus máquinas por toda España el crecimiento de la empresa fue cada vez mayor volcándose a otros sectores del mercado como el inmobiliario. Es en el año 1982 que acude por vez primera a una feria internacional como un fabricante. La compañía tiene un constante crecimiento formando una sociedad llamada Unidesa que hereda todo lo relacionado a los conocimientos de la industria y del medio. De esta forma Cirsa queda como un referente empresarial con su símbolo de la manzana.

En el año 1985 hay una verdadera bonanza de la empresa ya que por una parte en España consigue entrar en el Mercado Común lo cual habilita a Cirsa a continuar creciendo. De esta forma pudo continuar creciendo en la industria realizando inversiones en otros ámbitos del juego. Con esto Unidesa pudo lograr la adquisición del Casino de Marbella que fue creado en forma reciente. Esto le abre nuevas perspectivas y vías de negocios como fabricante de máquinas para casinos de Europa.

En estos años Cirsa asegura su liderazgo colocándose como líder lejos de la competencia. Dos de sus máquinas más famosas de esa época lo permitieron aún más, el Guay y el Mini Guay. Mediante estos dos modelos la compañía logra superar todas las expectativas que se tenía previsto y bate sus propios récords. Así aumenta la producción en sus fábricas de Terrassa pudiendo colocar estos dos modelos de tragaperras en todo el país.

En el año 1988 Cirsa se adelanta aún más cuando deja de limitarse a copiar el concepto de tragaperras para pasar a innovar y construir su propia máquina recreativa. Allí Unidesa lanza Bingo con un cuerpo de pinball y mediante una forma de funcionar similar a la lotería. Es un sistema en el cual el jugador implementaba la bola que se caía al azar en una serie de 25 agujeros numerados con los que se iban conformando líneas y combinaciones en unos cartones que se pagaban en primer lugar.

El Bingo quebraba todo lo clásico del juego porque requería de más participación por parte de los jugadores. Estos podían seleccionar la fuerza con la que salía la bola y ayudando además mediante leves toques a la máquina para lograr la posición que se desea. Esto fue un éxito que se dio de forma inmediata para Cirsa y en la actualidad continúa siendo uno de los modelos con más vigencia. Luego la empresa decide comprar las salas de bingo de Castellón y Zaragoza lo que crea una nueva rama de la compañía que se destina a sacar provecho de esos locales de juego. En los comienzos de la década del 90 se prepara para crecer a nivel internacional. El primer casino que establece es en isla Margarita, en Venezuela y otro más en República Dominicana. Además adquiere más locales de juego y bingo en Argentina y Checoslovaquia.

Luego, por parte del departamento de investigación y desarrollo en el año 1992 se crea y patentan las cintas planas del interior de las tragaperras lo cual es aplicado por primera vez al modelo de Nevada. Así se determina un punto de inflexión en la historia de esta industria en España porque a partir de allí este modelo lo toman todas las empresas. Entonces un año posterior a esto Cirsa acude a la feria de Las Vegas como fabricante luego de que el sistema ya ha sido implantado en Francia. Con estos tan buenos resultados Cirsa decide implementar un departamento de investigación para las máquinas tragaperras. Por otra parte el crecimiento continúa en América Latina donde se adquieren varios bingos y salas de juego. En España, coincidiendo con las Olimpíadas de Barcelona se entra en el sector de la hostelería con la inauguración del Hotel Don Cándido ubicado en Terrassa.

En el año 1994 Unidesa inaugura una nave en Madrid construyendo Europa de Investigaciones Electrónicas. Allí se encargan de diseñar y construir máquinas recreativas a escala mayor. Con esto se crean las condiciones para la entrada de la empresa en los más importantes casinos del continente europeo. A partir de estas instalaciones va a salir la generación de máquinas C mediante un funcionamiento y normas del juego con mayor complejidad. En la ciudad de Barcelona abre Big Fun, que se erige como un centro líder en el ocio de la familia.

A finales de la década del 90 (1998) el empresario Manuel Lao compra todas las acciones de la compañía creando Cirsa Business Corporation, un holding que tiene que ver con todas las empresas que están en el entorno de Cirsa. Con esto se acelera la expansión y crecimiento de la empresa. Allí se logran homologaciones en países diferentes como Sudáfrica y Canadá y también la inauguración de 14 casinos electrónicos en Panamá. En España se compran casi 20 salas de bingo y se logra en este año un nuevo récord por parte de la firma vendiendo 50 mil unidades del modelo “el Corsarios”.

Si bien hay algunos problemas en Argentina en la actualidad la empresa está sólida y no para de crecer. Es sin dudas un líder mundial en el mercado del juego y el entretenimiento.

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